Propiedades curativas de la Malaquita

La malaquita es una piedra poderosa, pero debe ser tratada con precaución. Es mejor que sea usada bajo la supervisión de un terapeuta calificado en el uso de los cristales. La malaquita amplifica las energías positivas, aterriza las energías espirituales del planeta. Es una importante piedra protectora, hay que limpiarlas antes y después de usarla, poniéndola dentro de un conglomerado de cristales de cuarzo al sol, no la laves con sal ya que la dañarías.

Esta piedra limpia y activa los chakras y sintoniza con la guía espiritual, puesta sobre el tercer ojo activa la visualización y la visión psíquica, sobre el corazón aporta equilibrio y armonía y abre al amor incondicional. La malaquita puede usarse como bola de cristal o para acceder a otros mundos internos y externos.

Puede mostrarte despiadadamente lo que impide tu crecimiento espiritual. Te lleva a manifestar sentimientos profundos y causas psicosomáticas, rompe vínculos no deseados y patrones inculcados, te enseña a asumir responsabilidad por las propias acciones, pensamientos y sentimientos.

La malaquita es un piedra curativa que puede ser usada para sanar calambres, rebaja la presión sanguínea, trata el asma, la artritis, la epilepsia, las fracturas, las inflamaciones de las articulaciones, los tumores, el mareo en los viajes, el vértigo, el nervio óptico, el páncreas, el bazo y la glándula paratiroides. Estimula el hígado para que libere toxinas y alinea el ADN.

Puedes llevarla en la mano izquierda o sobre el tercer ojo, también la puedes situar en el plexo solar para absorber las emociones negativas.