Guía para mantener los ambientes armonizados

En la vida nada es estático, todo es energía, esto lo afirma la física cuántica cuando dice que todo está unido, nada es separado. Todo, es la energía en diferentes manifestaciones. También lo afirma la ley que dice que: “La energía no se crea ni se destruye solo se transforma”. No hay una millonésima parte del universo donde exista la nada, la nada es el único imposible, la energía está presente en todo el universo y  es lo único existente.

En nuestro día a día vivimos situaciones, las cuales manifestamos energía con nuestros pensamientos y las cargamos con nuestras emociones, dependiendo de la emoción que sintamos de esa situación y de la carga de pensamiento negativo o positivo que le inyectemos esa energía será de baja o de alta vibración, si la emoción es positiva, llena de felicidad, risa, amor, compasión la vibración se conecta con la fuente infinita y emite grandes ondas sonoras lo cual nos ayuda a elevar nuestro sistema vibracional haciéndonos sentir bien, estables y sin preocupaciones. Pero si por el contrario la emoción es de rabia, angustia, dolor, sufrimiento nuestras ondas sonoras y cerebrales se conectan con los pensamientos negativos y por ende nuestro sistema vibracional baja de tal modo que hace que nos duela alguna parte de nuestro cuerpo, que temblemos, que nos sintamos calientes, con un nudo en la garganta, con ganas de llorar, de salir corriendo y por ende que generemos preocupación sin ver solución al problema.

Cuando esto nos sucede es recomendable armonizar nuestras energías, para lo cual te regalamos unos tips de cómo puedes hacerlo:

  1. Bota todo lo que tengas en la casa, oficina y habitación que sepas que ya no vas usar, un ejemplo de ello es ropa y zapatos que tienes año que no te pones, documentos que ya vencieron y con los cuales ya no se puede realizar ningún trámite, utensilios de cocina que se hayan dañado o que ya no uses porque te compraste otro nuevo, revisa absolutamente en todos los gabinetes o depósitos que tengas y procura deshacerte de todos los objetos que ya no son funcionales para ti, de este modo abres espacio para que circule y entre nueva energía así como cosas materiales.
  2. Realiza una limpieza profunda en todo el lugar (casa u oficina) en esta limpieza puedes colocar sal marina al agua con el que lavas el piso, esta recoge todas las energías negativas que generalmente se incrustan en las esquinas o debajo de las camas.
  3. Enciende incienso de sándalo y coloca uno en cada esquina, detrás de cada puerta, dentro de cada closet, debajo de cada cama, mesa y escritorio, deja las puertas y ventanas abiertas hasta que se consuma todo el incienso.
  4. Coloca musicoterapia con sonidos de la naturaleza, esto además de armonizar genera un efecto tranquilizador y de paz dentro del espacio en el que se está realizando la limpieza.
  5. Mantén una planta en la casa u oficina estas pueden ser: sábila, romero, azalea, cactus, flor de loto.
  6. Compra turmalina negra límpiala con incienso o agua y prográmala para que cumpla la función de protección y transmutación de energías negativas, coloca una en cada esquina y procura hacer un triangulo que cubra toda la casa.
  7. Enciende velas aromatizadas puede ser un color por cada día, para el domingo el color azul, si deseas puedes invocar al san miguel arcángel que es el guardián de la fe y la armonía. El día lunes el color amarillo es el color de San Jophiel es el ángel de la inspiración y sabiduría divina. El día martes es el color rosa con el Arcángel Chamuel quien te llena de amor divino. El día miércoles es el color blanco de San Gabriel que te ayuda a lograr los objetivos que te propones en la vida. El día jueves el color verde es el de San Rafael quien sana todas las enfermedades. Para el viernes el color recomendado es el naranja del Arcángel Uriel quien provee de todo para vivir. El sábado el color es violeta del Arcángel Zadkiel quien transmuta todas las energías negativas.

Mantener armonizado el ambiente nos ayuda a estar en paz con nosotros mismos y con los demás, permite fluir y lograr los objetivos que tenemos en nuestra vida.